Cómo atrapar una gallina de Guinea al estilo San de Namibia

Cómo atrapar una gallina de Guinea: estilo bosquimano de Namibia

Los San, conocidos también como bosquimanos, han sobrevivido durante miles de años en uno de los entornos más inhóspitos del planeta: el desierto del Kalahari y sus alrededores, una vasta extensión semiárida de arena y calor que cubre partes de Namibia, Botsuana y Sudáfrica. Solo quienes conocen su entorno con una precisión extraordinaria pueden prosperar en ese paisaje. Los San lo han hecho durante milenios.

Durante una visita al Treesleeper Camp, cerca del pueblo de Tsintsabis en el norte de Namibia, tuve la oportunidad de aprender de primera mano algunas de las técnicas de caza y recolección que el pueblo San sigue transmitiendo de generación en generación. Una de ellas fue la construcción de una trampa para gallinas de Guinea, que nuestro guía Elvis montó en cuestión de minutos con materiales encontrados directamente en el entorno inmediato.

Quiénes son los San y por qué importa entenderlo

Antes de describir la trampa, merece la pena dar contexto. Los San son cazadores-recolectores con habilidades de rastreo incomparables, capaces de seguir a un animal a través de prácticamente cualquier tipo de terreno. Utilizan varios métodos para cazar animales, incluida la colocación de trampas, aunque su método principal es el arco y la flecha.

Las técnicas de caza de los Ju//hoansi, el grupo San del noreste de Namibia, permanecen prácticamente sin cambios desde hace generaciones. Las trampas para aves pequeñas como la gallina de Guinea forman parte de un sistema diversificado de obtención de alimento que combina la caza mayor con el arco y flecha, el rastreo, las trampas de lazo y la recolección de frutos, raíces y tubérculos. Ningún método por sí solo garantiza la subsistencia: la diversidad de técnicas es lo que la hace posible.

La trampa de lazo para gallinas de Guinea, liebres y pequeños antílopes se fabrica con cuerdas trenzadas a partir de fibras vegetales locales, principalmente de la planta Sansevieria, y consiste en un lazo conectado a una rama flexionada que eleva al animal cuando este acciona el gatillo. Lo que Elvis nos mostró esa mañana es una versión de esa misma trampa, adaptada para la gallina de Guinea usando los materiales disponibles en el entorno.

Por qué la gallina de Guinea y qué la hace valiosa

La gallina de Guinea es un ave terrestre común en el bushveld namibiano que se desplaza en grupos y pasa gran parte del día buscando semillas y frutos caídos en el suelo. Las trampas para gallinas de Guinea se colocan habitualmente cerca de los puntos de agua donde los animales van a beber, o en zonas con presencia de sus alimentos favoritos.

Su comportamiento de grupo tiene una consecuencia práctica para el cazador: las gallinas de Guinea raramente viajan solas, lo que facilita encontrar la zona correcta donde colocar la trampa, aunque cada trampa solo puede capturar un ejemplar a la vez. Por eso Elvis recomienda colocar entre dos y seis trampas simultáneamente para aumentar las probabilidades de éxito.

Cómo construir la trampa: instrucciones paso a paso

Lo que necesitas

Todo el material se obtiene directamente del entorno. No se necesita ninguna herramienta fabricada.

Una rama resistente y flexible de entre metro y medio y dos metros de longitud, anclada firmemente en el suelo o atada a un árbol próximo, que pueda elevarse con la tensión suficiente para levantar el peso de un ave. Una cuerda de fibra vegetal trenzada o cualquier cordón resistente y flexible de longitud suficiente para llegar desde la rama hasta el suelo. Una nuez Hansa, el fruto marrón oscuro que es el alimento favorito de las gallinas de Guinea en la zona, que actuará como cebo. Tres ramas delgadas y afiladas de entre veinte y treinta centímetros de longitud.

El proceso de construcción

Paso 1. Clavar las tres ramas afiladas en el suelo formando un pequeño triángulo, enterrándolas hasta la mitad para que queden firmes pero no totalmente fijas. Estas ramas actuarán como soporte del lazo en el suelo.

Paso 2. Atar la cuerda al extremo de la rama flexible, asegurándose de que la longitud sea la correcta para que, cuando la rama esté tensada hacia arriba, la cuerda llegue cómodamente al suelo.

Paso 3. Fijar la nuez Hansa al extremo de una rama afilada pequeña que actúe como detonador. Esta pieza es el corazón mecánico de la trampa: cuando la gallina tira de la nuez, acciona la liberación del sistema de sujeción.

Paso 4. Colocar el lazo alrededor de las tres estacas en el suelo, distribuyéndolo de forma que forme un círculo suficientemente grande para rodear el cuello de una gallina de Guinea. El nudo del lazo debe ser suficientemente flojo para deslizarse con facilidad pero suficientemente firme para no desarmarse solo.

Paso 5. Tensar la rama flexible hacia abajo y sujetarla de forma que la presión del sistema se mantenga lista para liberarse en el momento en que el ave tire del cebo.

El principio es sencillo: la gallina ve la nuez, se acerca a cogerla, introduce la cabeza en el lazo, tira del detonador al intentar agarrar el cebo, la rama se libera y el lazo se cierra alrededor del cuello del ave elevándola del suelo.

Lo que hace especial a esta trampa

Lo que resulta llamativo de esta técnica no es solo su ingenio mecánico sino la economía de medios que implica. Los San son cazadores inteligentes que conocen los hábitos de sus presas con una precisión acumulada durante generaciones de observación directa. Saber que la nuez Hansa es el cebo correcto, conocer los patrones de movimiento de las gallinas de Guinea en esa zona específica y entender a qué altura debe quedar la rama para que la trampa funcione son conocimientos que no se aprenden en un manual: se transmiten de generación en generación a través de la práctica directa.

En el norte de Namibia, los San del grupo Ju//hoansi emplean cuatro técnicas de caza distintas que se mantienen prácticamente sin cambios. Sin embargo, las regulaciones gubernamentales sobre caza han cambiado significativamente con el tiempo, lo que ha limitado la capacidad de algunas comunidades para mantener estas prácticas fuera del contexto del turismo cultural.

Cómo vivir esta experiencia

El Treesleeper Camp, ubicado cerca del pueblo de Tsintsabis en el norte de Namibia, ofrece caminatas guiadas por el monte donde guías San locales como Elvis comparten estas técnicas en su entorno natural. Se trata de una iniciativa de turismo comunitario sostenible cuyo impacto económico beneficia directamente a las familias de la comunidad.

La caminata dura aproximadamente dos horas e incluye la demostración de técnicas de trampa, rastreo y conocimiento del entorno. También se ofrecen recorridos por el pueblo y espectáculos culturales. Las reservas deben hacerse con al menos dos días de antelación a través del sitio web del campamento.

La experiencia no es solo una demostración turística. Es un recordatorio de que el conocimiento acumulado durante milenios sobre cómo relacionarse con un entorno específico representa una forma de inteligencia que ningún manual de supervivencia moderno puede replicar completamente.

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